El suspiro de una joven se oye desde más lejos que el rugido de un león.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
De lo que come el grillo, poquillo.
No coma cuento coma carne.
Ojo al parche.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Me picó una araña y me até una sábana.
El mirón, ¡chitón!.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Este come cuando hay, caga por chirolas, camisa a medio lomo, pantalón a las rodillas.....
De que mueren los quemados más que de puritito ardor.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
A consejo de ruin, campana de madera.
A la moza y a la parra, álzala la falda.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Para el verano te espero, pollo tomatero.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
A burra vieja, albarda nueva.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Amor y dolor son del mismo color.
Las arrugas son la tumba del amor
Digo y redigo que la breva no es higo.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
A la galga y a la mujer, no la des la carne a ver.
Al loco y al fraile, aire.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Darle a uno mala espina.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
Al roto, patadas y porotos.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
La suegra, ni aún de azúcar es buena.
Lo barato, sale caro.