Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Quien hizo una, hará ciento.
El funcionario más ducho, mejor maneja el serrucho.
Puta me veas y tú que lo seas.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Cuando la miseria entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Hasta el final nadie es dichoso.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
Según serás, así merecerás.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
La confianza mata al hombre.
Reloj y campana, muerto mañana.
Donde hay gana, hay maña.
Mas fácil que pelar mandarina.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Aunque el águila vuela muy alta, el halcón la mata.
Año de heladas, año de parvas.
Dar lo mismo mugre que jabón.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Los de Morón como son, son.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
El que algo teme, algo debe.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
El que me caga no me lava y si me lava no me deja como estaba.
Zurcir bien es más que tejer.
La verdad padece, pero no perece.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
No nada más de pan vive el hombre.
Cabra de manada, no se halla encerrada.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.