En casa del doliente quémase la casa y no se siente.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Caga el Rey, caga el Papa y en este mundo de mierda de cagar nadie se escapa.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
El que más come, menos come.
En casa del albañil, goteras mil.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El que a los suyos se parece, honra merece.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Estoy en un callejón sin salida.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Irse por los cerros de Úbeda.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Al buey viejo múdale el pesebre y dejará el pellejo.
El hogar del Ingles es su castillo.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
El inicio es la mitad de la tarea.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
El que está enfermo no reusa la medicina.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
Al son que le toquen bailan.
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
El buen vino, de sí propio es padrino.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
La mujer en el hogar es reina a la que hay que amar.
Cuando un perro se ahoga, todos le dan de beber.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
La vejez es deseada, pero cuando llega, odiada.
Lo que no se empieza no se acaba.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Lo que abunda no daña.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Amor hace la llaga, y él, la sana.