Bien está cada piedra en su agujero.
Las ideas están exentas de impuestos.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
Siempre el que más habla es el que tiene menos que decir.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Para cruzar un río y dar dinero, nunca seas el primero.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
El burro adelante y la carga atrás.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
Boticario sin botica, nada significa.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Cuando otro sufre, es madera que sufre.
Las mentes grandes discuten ideas; las medianas, cosas; y las pequeñas, personas.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
No es el diablo tan feo como lo pinta el miedo.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Todos son buenos, más mi capa no parece.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Nadie da palos de balde.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Nadie compra una vaca teniendo la leche gratis.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Que la haga el que la deshizo.
Por más largo que sea el pico no llega a los ojos.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Esto ya se está pasando de castaño a oscuro.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
Tiene más vida que un gato.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Es tonto, pero se mete en casa.