Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Más claro no canta un gallo.
La ocupación constante previene las tentaciones.
A veces se llora de alegría.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Perro que ladra, guarda la casa.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Donde hay voluntad, hay un camino.
Mas hechos y menos golpes de pecho.
Si a la golondrina en Marzo no la ves, mal año de espiga es.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Favor del soberano, lluvia en verano.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
A fuerza de duros caen los más fuertes muros.
Amor, amor, malo el principio y el fin peor.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Quien con los perros se trata, aprende hasta alzar la pata.
No da, ni dice donde hay.
De bajada todos los santos ayudan
De San Germán a San Gabriel el melón sabe a miel, pero de San Sixto a Santa Sofía lo mejor es la sandía.
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Casa sin sol, no hay casa peor.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
El que come solo, come como un animal.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Cuando el verano es invierno, y el invierno verano, nunca es buen año.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Piensa mucho, habla poco, escribe menos.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Le di la mano y me mordió los dedos.
Tropezando se aprende a caminar.
La vida es un deber a cumplir
Beber con medida alarga la vida.
Cada uno en su casa es rey.
Doblada es la maldad que sucede a la amistad.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
Si no quieres que diga mal de tí no digas mal de mí.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
Luego que tu pan comí, no me acordé de ti.
Al invierno, no se lo come el lobo.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
La alegría alarga la vida.
Después de la guerra, todos son generales.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.