El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Más vale la sal, que el chivo.
Por los ojos entran los antojos.
Un mendigo se compadece de otro que está parado enfrente de una puerta
Zanahoria borracha, pan y centeno, llenando la tripa, todo está bueno.
Del ahogado, el sombrero.
Bien sabe la chica, en donde le pica.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Poco a poco se anda lejos.
El zorro viejo huele a trampa.
Amor y calentura, en la boca se asegura.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Olla tiznada, bien es guisada.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
La moda no incomoda.
Del odio al amor hay solo un paso.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Es puro jarabe de pico.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
A picada de mosca, pieza de sabana.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Aquel que guarda siempre tiene.
Es mejor pecar poco que confesar mucho
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Dale de comer rosas al burro y te responderá con un rebuzno.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Además de cornudos, apaleados.
La lengua es el azote del culo.
El que no mira, suspira.
En la cancha se ven los gallos.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
A ama gruñona, criada rezongona.
Ya lo dice el refrán: pasa hambre el que no tiene pan.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
Ojo por ojo, diente por diente.
Una gota de tinta puede más que cien memorias privilegiadas.
Del reir viene el gemir.
Cinco: por el culo te la hinco.