Si quieres convertirte en calígrafo: Escribe, escribe y escribe.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
El maestro sabe lo que hace.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Un invierno en casa, muy pronto se pasa.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
La hogaza no embaraza.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
Un invitado debe marchar a tiempo y no abusar de su bienvenida; incluso un amigo se vuelve molesto si se queda demasiado tiempo.
Canas y armas vencen las batallas.
El hable es plata, el silencio es oro.
No seas amigo de los necios.
Quien hijos ha, no reventará.
Hay que cortar por lo sano.
Donde va el perrito, va el gatito.
No des consejo a quien no te lo pide.
Ser amable es ser invencible.
La ira es en vano sin una mano fuerte.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
La buena vida no quiere prisas.
No ha visto muerto cargando basura.
Lo que te han dado, recíbelo con agrado.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
La muerte a nadie perdona.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
No te cases con mujer, que te gane en el saber.
Junio brillante, año abundante.
Por rico que sea un hombre, ha menester al pobre.
El amor no se mendiga, se merece.
Los caballos blancos y los pendejos, se distinguen desde lejos.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Amor de dos, amor de Dios.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Al marido, amarle como amigo, y temerle como enemigo.
Quien destaja no baraja.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
La justicia no corre, pero atrapa.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.