El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Agua, barro y basura, crían buena verdura.
El que se esquila en enero, está esquilado el año entero.
Haz el bien y olvídalo.
Están cortados por la misma tijera.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Dame gordura, darte he hermosura.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Ni juegues ni trates con mujeres y vivirás como quieres.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Averiguelo, Vargas.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
En caso de duda, la más tetuda.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
No hay bueno caro ni malo barato.
La cama guarda la fama.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Al buen sordo, pedo gordo.
Como vives, juzgas.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
La cama es buena cosa: quien no puede dormir, reposa.
Engordar para morir es mal vivir.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
La dama que es distinguida, por sí sólita se cuida.
Abogacía que no zorrocía.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Quien la haga que la pague.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Más vale un hoy que diez mañanas.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.