El mal para quien lo fuere a buscar.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Buenas palabras y buenos modos dan gusto a todos.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
A gran culpa, suave comprensión.
Callando el necio, se hace discreto.
Vale más tener que no desear.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
Bloque de pisos grandes, guerra de vecindaje.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Fruta cara, no es sana.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
El hijo de erizo con púas nace.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
A más años, más desengaños.
Cada cual es rey en su casa.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
Para abril, de un grano salen mil.
Nace el pez para nadar, como el topo para minar.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
El que se va para Aguadilla pierde su silla. Y el que de Aguadilla viene su silla tiene.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El amor es una ratonera; entra el ratón, cuando quiere, pero no saldrá cuando quiera.
Bien vengas, mal, si vienes solo.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
En casa del alboguero, todos son albogueros.
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Un buen día nunca se olvida.
No hay don sin din.
El ducado nunca huele a robado.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Cuando se pide con fe no hay mujer que no lo dé.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
El que habla de millones, seguro que no tiene para calzones.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.