En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Muchos que viven cantando, mueren llorar.
Agua que haya de beber, no la enturbiaré.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Mal acaba quien mal anda.
El que quiere besar, busca la boca.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Albarcas, borona y mujer, cerca de casa están bien.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
El que se escusa, se acusa.
Las armas y las heridas, deben llevarse escondidas.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
La peseta, la vela y el entierro por donde quiera.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
La vida es así, y el día es hoy.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Callaos todos, y cogeremos la madre y los pollos.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
El bobo si es callado, por sesudo es reputado.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
A mi, mis timbres.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
Vísteme despacio que tengo prisa.
De mala ropa no sale un buen traje.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
No olvide su cuna quien haga fortuna.
No hay mejor red que la que coge el pez.
Al final, la cabra siempre tira para el monte.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
Desnudo nací, desnudo me muero, ni gano ni pierdo.
Algo debe de querer quien te hace fiestas que no te suele hacer.
Los niños, ni ocultan mentiras, ni callan verdades.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Si sales a navegar, no te canse el preparar.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Estas más puesto que un calcetín.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.