Pan y vino y carne quitan el hambre.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
A buey viejo, no se le saca paso.
No hay mayor tontería que reñir.
Perros raspan, pero la caravana passa.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Juan Segura vivió mucho años
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Las berzas de enero, escurren el puchero.
Manjares y buenos vinos, no son para los cochinos.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
Chico pueblo, grande infierno.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Moza reidora, o puta o habladora.
Tan rápido como un chisme.
Hacerse la boca agua.
Ama al grado que quieras ser amado.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Indio comido indio ido.
Boca de miel y manos de hiel.
Agua fría y borona caliente, hacen buen diente.
A la zorra, candilazo.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Del gaznate para abajo, todo sopas de ajo.
El que se pica, ajos come.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Abril, sácalo de cubil; y dijo la buena vieja: lo mío al cenojil.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
A buen hambre, no hay pan duro.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
No te pegues que no es bolero.
Una espina en el ojo.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Ingratos hacen recatados.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.