Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
De ésta me saque Dios, que en otra no me meteré yo.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Para muestra basta un botón.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
A los locos se les da la razón.
La jodienda no tiene enmienda.
Es como llevar leña para el monte.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Todo lo que no es dado es perdido
El perro hambriento no teme al león.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
El que sabe, sabe y el que no aprende.
Virgo viejo, puta segura.
Búho que come, o muere.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Secreto bien guardado, pliego lacrado y sellado.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Sol de invierno caliento poco.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
Clavija del mismo madero no la quiero.
A nadie le duele la cabeza cuando consuela a otro.
Burro apeado no salta vallado.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Amar sin ser amado es como limpiarse el culo sin haber cagado.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Empieza la tarea y luego termínala.
Brindo y bebo, y me quedo convidado para luego.
Nada es bello excepto la verdad
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
El médico mata, y el cura lo tapa.
Verifica siete veces antes de cuestionar a una persona.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Quien con muchachos se acuesta, cagado amanece.
Alcalde cruel, nadie dice bien de él.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Al que madruga, le da sueño más temprano.