Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
No valdees aguas desconocidas.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
La niña que más se cuida, resulta a veces jodida.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Lo poco bueno que tiene un hombre lo palparas en un solo día: toda su maldad oculta no la conocerás ni en cien años.
El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
Amar a quien no se ama es fatigar el corazón.
De una mentira ciento se derivan.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
El que quiere baile, que pague músico.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
La buena mujer, con sus manos edifica su casa.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
Si me das pescado, comeré hoy; si me enseñas a pescar, podré comer mañana.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Dar al olvido.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Ni mesa sin pan, ni ejército sin capitán.
De lo perdido, lo que aparezca.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Al destapar las cubas, se ve si es vino.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
El ama brava, es llave de su casa.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.