No existe más amor que el amor a primera vista
Quien boca tiene a Roma va.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
A roma va, dinero llevará.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Jinca la yegua.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Antes huir que morir.
Dame dineros y no consejos.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
El más peligroso de todos los animales salvajes es el calumniador; de los mansos el adulador.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
La casa del escudero, ventaja lleva del caballero.
Hasta la belleza cansa.
Cerner, cerner, y sacar poca harina.
El loco, por la pena es cuerdo.
Costurera mala, la hebra de a vara.
No mantengas más gatos que los que cazan ratones.
Una obra mala, con una buena se paga.
No hay mujeres feas, solo poco alcohol.
Nadie muere motón.
Moro viejo, mal cristiano.
No te acostumbres a lo que no dure.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
El cantar, alegra el trabajar.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
No me tientes Satanás.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Cuando se va lo bueno, se va lo malo.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Desde que se inventó el soplar, se acabó el quemar.
Bien se lava el gato después de harto.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
De fuera venga quien la tea nos tenga.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
La manda del bueno no es de perder.
De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Madre, ¿qué cosa es casar?. Hija: hilar, parir y llorar.
De perdidas al río.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Al que mucho se agacha, el culo se le ve.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.