Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
La lluvia viene después de los bosques.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Cuando canta la rana, buena semana.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Cabeza loca no quiere toca.
La muerte y el amor, enamorados son.
Lo bello es difícil.
Cuando una puerta se cierra, ciento se abren.
Como el apóstol 13, come y desaparece.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Agrada, quien manda.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
No te metas en querellas ajenas.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Haz el mal y guárdate.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Los celos ciegan la razón.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Como mi hermano, que entró de mozo y salió de amo.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Aguas tempranas, buena otoñada.
Mas dichoso es mendigo sano, que rey enfermo.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
En tiempo de campaña, apaña.
La buena lectura, distrae, enseña y cura.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
No rompas el silencio si no es para mejorarlo.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
Indios y burros, todos son unos.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
Quien ha leído hasta diez mil v olúmenes escribirá con espontánea inspiración a punta de pluma.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo