Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
El que calla, otorga.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Rey nuevo, ley nueva.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
En cada legua hay un pedazo de mal camino.
La vida es un juego.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
A todos los tontos se les aparece la Virgen.
Cuando no se puede segar, se espiga.
La falta de progreso significa retroceso.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Amigo que quiere mi capa es ladrón de solapa.
Al bueno buscarás y del malo te apartarás.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Quien dice lo suyo, mal callará lo ajeno.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Quien siembra, siega.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
El habar de Cabra se secó lloviendo.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
De la boca del ladrón, todos lo son.
La viña y el potro, criélos otro.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Gozo que no se comunica, se achica.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
No conviertas en amigo al que has vencido
Ama el sol, el que tiene sombra
Sácame de aquí y degüéllame allí.
Un hombre puede valer cientos y cientos pueden no valer un hombre.
Cuando fueres por el camino no digas mal de tu enemigo.
De buena vid planta la viña, y de buena madre, la hija.
Si un árbol cae, plantas otro.
¡No nos mires, unete! (Transición española).
Tal vendrá que tal te quiera.
Bellotas y castañas hacen malas hilancias.
Parece barril sin fondo.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.