Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Ver es creer, pero sentir es estar seguro. Y cuando debemos sentir, pensamos.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Oveja cornuda y vaca barriguda, no la trueques por ninguna.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Coja o tuerta, la que está junto a tu puerta.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Poco y en paz, mucho se me haz.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
A cada cajón, su aldabón.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Barba bien bañada, medio rapada.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Más logran las lágrimas que las palabras.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
El camino del cielo es empinado, y el del infierno llano.
En toda guerra está mezclada una mujer.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Burgáles, mala res.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
A la gorra, ni quien le corra.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
No hay olla sin ningún garbanzo negro.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
El dueño del perro no obedece a su perro.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente.
El que es pendejo ni de dios goza.
A donde te duele, ahí te daré.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Para la virtud somos de piedra, y para el vicio somos de cera.