A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Valgan las llenas, por las vacías.
Hay aves que cruzan el pantano y no se manchan.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
En la duda, ten la lengua muda.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Al hombre pobre, la cama se lo come.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
A bien obrar, bien pagar.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
El que no muere en la guerra se resbala en la bañera.
Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas de los demás.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Mayo ventoso, año hermoso.
Más envejecen las penas que las canas.
Antes se coge al mentiroso, que al cojo.
Hombre ocioso, hombre peligroso.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Pisarás el umbral del bienestar, cuando empieces a sentirte satisfecho con apenas nada.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
Pregunta al hombre con experiencia, no al hombre con estudios.
Nunca es mal año, por mucho trigo.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
La lealtad se paga.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
Cada necio quiere dar su consejo.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Sé constante en tu corazón; haz firme tu pecho; gobierna no solo con tu lengua. Si la lengua del hombre fuese el timonel de una embarcación, el Dios sería su capitán.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Dar con la puerta en la cara.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Cuando el gato falta, los ratones bailan.
No te pongas el parche antes de que te salga el grano.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Cada pardal a su espigal.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.