Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El que dice verdades a medias, dice mentiras a puños.
Quien con mujer rica se casa, come y calla.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.
Bollo crudo, engorda el culo.
Lo que comienza siendo una pequeña diferencia termina en una desigualdad descomunal.
A quien has de acallar, has de halagar.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Quien por todo se apura, su muerte apresura.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
El ladrón no roba jamás una campana.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Cantó el pajarillo y descubrió su nidillo.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
Si la lengua erró, el corazón no.
El que no esta acostumbrado a los calzones se le pelan los cojones.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
No es nada, que del humo llora.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Amor sin besos es como chocolate sin queso.
Variante: En casa del ahorcado no se ha de nombrar la soga.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
Caridad con trompeta, no me peta.
Que los pájaros de la preocupación y la inquietud vuelen sobre tu cabeza no lo puedes evitar; pero que aniden en tu pelo si lo puedes prevenir.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Está como aji titi.
El que las hace, las imagina.
Antes de comer, unos vasitos has de beber, y comiendo, otros vasitos seguirás bebiendo; más después de haber comido, aún no te sentarán mal otros vasitos.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Quien mal cae, mal yace.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.