Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
La buena borrachera ha de durar una semana entera.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
El que pide y no da, siempre algo tendrá.
A barco nuevo, capitán viejo.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
La memoria más potente es más débil que la tinta más pálida.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Cada maestrillo, tiene su librillo.
Caga más una vaca que cien palomos.
Guay del malo y de su día malo.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
No se cazan liebres tocando almireces.
Por sus pasos contados, va el ladrón a la horca, y todos a la muerte vamos.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Cuanto más se camina por el bosque, más leña se encuentra
Vale más muerto que vivo.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
A la gallina no le pesan sus plumas.
Casa de Dios, casa de tos.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
El mal de vientre no se cura con agua caliente.
Come muchas uvas, y te ahorrarás la purga.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Variante: A quen Dios quiso bien, casa le dio en Jaén.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Más vuela la fama mala que la buena.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Dar patadas de burro.
El que venga atrás que arree.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Los novios son como los mozos, se van unos y vienen otros.
El enamorado, ve en la verruga de su novia un lunar encarnado.