No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
No mes dos mortos mata os teus porcos
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Quien poca tierra labra y bien la cultiva, que ponga al granero vigas.
Dar limosna no aligera la bolsa
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Convertir las lanzas y escudos en jades y telas.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Escucha el silencio... que habla.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Invierno frío, verano caluroso.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Las grandes obras de las instituciones las sueñan los santos locos, las realizan los luchadores natos, las aprovechan los felices cuerdos y las critican los inútiles crónicos.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El oro legítimo no teme al fuego.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Las mañanitas de Abril son muy dulces de dormir, y las de Mayo no tienen fin ni cabo.
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Al freír de los huevos lo veréis.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
Del falso bien viene el auténtico mal
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Da voces al lobo, respóndete el eco.