Mala noche y parir hija.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
La suerte nunca da, solo presta.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Los gitanos no quieren a sus hijos con buenos principios.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Todos los perros son valientes en su propia puerta.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
No hay mejor aguijón que la necesidad.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Nadie regala nada a humo de pajas.
Amistades y tejas, las más viejas.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
El que se brinda se sobra.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Jugar al abejón con alguien.
Te están dando Atol con el dedo.
Maestre por maestre, seálo éste.
Ajo, ¿por qué no medraste?. Porque para San Martín no me sembraste.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Mano cuerda no hace todo lo que dice la lengua.
El hombre apercibido medio combatido.
Casa de capellán, la peor del lugar.
La sed por el oro, socava el decoro.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
A mala venta, mala cuenta.
Quien ama, teme.
Harta el pan casero, y no el del panadero.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Cuando borrachos hay, madre falta.
Quien sabe amar jamás hace sufrir.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Una mentira, madre es de cien hijas.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
De lo que ganes, nunca te ufanes; y de lo que pierdes, ni lo recuerdes.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
La dama más impoluta, si se descuida se vuelve puta.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.