Lo que va viene.
Nuestro gozo en un pozo.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Dame para elegir y me darás para sufrir.
La distancia hace a las montañas más azules.
Sin viento no hay oleaje.
En enero, el besugo es caballero.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Poco dinero, poco sermón.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
No se atrapan moscas con vinagre.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Buen cazador, mal labrador.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Culo sentado, hace mal mandando.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Tiempo pasado, con pena recordado.
A capar se aprende cortando cojones.
Reunión de pastores, oveja muerta.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.