Lección dormida, lección aprendida.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
La distancia hace a las montañas más azules.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Sin viento no hay oleaje.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Poco dinero, poco sermón.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Nuestro gozo en un pozo.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Retírate, agua, y veré quien labra.
No se atrapan moscas con vinagre.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
¿Por qué usar veneno si puedes matar con miel?
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
La mejor bellota es para el peor marrano.
Fuego sin humo puede haber; pero humo sin fuego no puede ser.
Buen cazador, mal labrador.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
A capar se aprende cortando cojones.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
En la guerra y en el amor, todo se vale.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.
Ningún jorobado se quiere ver la joroba.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Reunión de pastores, oveja muerta.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Culo sentado, hace mal mandando.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Casa sin gobierno, semejanza del infierno.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.