Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
El corazón conoce la amargura del alma.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Hijo de viuda, o mal criado, o mal acostumbrado.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Cuando la vieja se alegra, de su boda se acuerda.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
El hombre por el traje, la perdiz por su plumaje.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
A gran pecado, gran misericordia.
Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Gallo fino no extraña gallinero.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Los mejores consejos, en los más viejos.
Alza en blando, bina en duro y no verás a tu suegro sañudo.
No hay gallina gorda por poco dinero.
No plantes viña junto a camino, porque todo el que pasa coge un racimo.
Todo hombre tiene su manía.
Dios aflige a los que bien quiere.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
Quien no canea, calvea.
Zanahorias pequeñas trae la huerta ahora que el hortelano esperaba de arroba.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Las paredes oyen.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
El traidor y el incapaz, siempre asechan por detrás.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Más vale estar pelada que amortajada.
Mas vale paso que dure, que trote que canse.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Hacienda de señores, cómenla los administradores.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.