Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
La buena vaina no hace buena la espada.
Lo que tiene mal olor, perfumado huele "peor".
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
El hombre que no sabe sonreír no debe abrir la tienda.
El mico no ve su rabo, pero ve el del compañero.
El corazón sospechoso no tiene reposo.
Pasará, sea lo que sea.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
La virtud desaparece apenas se desea que aparezca
En el modo de escupir se conoce el que es baboso.
Belleza sin bondad es como un vino picado
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Con arte y con engaño se vive la mitad del año y con engaño arte se vive la otra parte.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
A cada santo su vela
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Este arroz ya se coció.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
El tropezón enseña a sacar el pie.
No contrates de barbero, a quien fue tu prisionero.
Hacer frotaciones con cáscara de vaca.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Moza que con todos bromea, no se si lo es, pero quizás lo sea.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Si quieres buenos nabos, por Julio has de sembrarlos.
Burla pesada, en veras acaba.
Lentamente, lentamente, maduran hasta las bananas
Quien no se aventura, no cruza la mar.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
No hay tonto para su provecho.
El corazón conoce la amargura del alma.