Con el tiempo y la payeta, maduran los nísperous.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
No por moreno es feo, es más hace crecer el deseo
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Compañía del ahorcado: ir con él y dejarle colgado.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Al potro y al niño, con cariño.
Para vos me peo y para otro me afeito.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
A caballero nuevo, caballo viejo.
Las naranjas de Teresa, puro bagazo y corteza.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Agua y sol, tiempo de caracol.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Es como el basurero que quema por debajo.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
La buena uva hace buena pasa.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
A cena de vino, desayuno de agua.
Recuérdalo bien Mamerto, todo pirata no es tuerto.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
La gota que derramó el vaso de agua.
Zapatero remendón bien aprovecha el cambrillón.
Cuando el gavilán vuela alto, es porque busca gallinas.
El abismo lleva al abismo
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
El peligro que no se teme, más presto viene.
Pan tierno, casa con empeño.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Quien amaga y no da, miedo ha.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
El ruin calzado sube a los cascos.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.