La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
A mejor cazador se le va la paloma.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Aire colado, a muchos ha matado.
No tengas como vano el consejo del anciano.
De oveja negra, borrego blanco.
Quien siembra llorando, siega cantando.
Es como la mierda del pavo que ni sabe ni huele.
Cuando la mula dice no paso y la mujer dice me caso, es más fácil que la mula pase a que la mujer no se case.
Con el viento fuerte se conoce la resistencia de la hierba.
Solo los verdaderos amigos nos dicen que tenemos la cara sucia.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Más chuletas y menos servilletas.
Cebada granada, a ocho días segada.
La pisada del amo, el mejor abono.
Una vez en la llanura, incluso el tigre se ve a merced de un perro.
Gota a gota se forma el río.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
De todas maneras, aguaderas.
Creer a pie juntillas.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
La blanda respuesta la ira quiebra, la dura la despierta.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El hambre arroja al lobo al bosque.
La que del baño viene, bien sabe lo que quiere.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
La respuesta más rápida es la acción.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
El perfume bueno siempre viene en potes pequeños.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Allí perdió la dueña su honor, donde habló mal y oyó peor.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
A veces perdiendo se gana.
Espéjate para que veas cómo eres.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.