La que fue flor, algo le queda de olor.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
El corazón engaña a los viejos.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
Al que muere en el barco, le reclama el charco.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Ocho días antes se arremanga el fraile.
A la hija casada sálennos yernos.
A cada paso, un gazapo.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
La fuerza no es un remedio
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
No comas ansias.
Favores harás, y te arrepentirás.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
El que nace para pito nunca llega a corneta.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
Más vale poco y bien arado, que no mucho y arañado.
Los cementerios están llenos de valientes.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
A cabrón, cabrón y medio.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
La alegría todo mal espanta
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Ese no necesita sardinas para beber vino.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Escucha el sonido del río y obtendrás una trucha.
Una carreta vacía hace ruidos.