Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Año malo, panadera en todo cabo.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
A burlas, burlas agudas.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
No te duermas entre las pajas.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Pocas palabra y muchos hechos.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
De viña bien estiercolada a vendimia redoblada.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Componte para el marido y no para el amigo.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
El vino comerlo, y no beberlo.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Codicia mala, el saco rompe.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
En Mayo regresa el rebaño.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Los parientes del rico son tan numerosos como granos de arroz en un arrozal.
Real ahorrado, real ganado.
Los bellos caminos no llevan lejos.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
A gana de comer, no hay mal pan.
Sé osado y serás afortunado.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
Las canciones de los viejos al final se convierten en lagrimas.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
¡Qué sabrá un gorrino cuando es fiesta!.
No compra barato quien no ruega rato.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
El vino en jarro cura el catarro.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.