Favores recordados, ¡ya están saldados!.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
Cualquier cosa que se planta, se cosecha.
Al cuco no cuques y al ladrón no hurtes.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Caballo que con tres años ve a una yegua y no relincha, o no le gusta la yegua o tiene prieta la cincha.
De la mano a la boca se pierde la sopa.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Alabanza propia, mentira clara.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Si alejas el combustible, alejas el fuego.
Más vale bien amigada que mal casada.
Del que jura, teme la impostura.
Barre la nuera, lo que ve la suegra.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Quien ha atado el cascabel al cuello del tigre, debe quitárselo por sí mismo.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Las obras, con las sobras.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Chispa pequeña enciende un monte de leña.
Estar en ayunas no mata, pero la glotonería sí.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Al alcalde y a la doncella, no les diga nadie: "Si yo quisiera.".
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.