Julio, triguero, Septiembre, uvero.
La pasión embellece lo feo
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
El zorro que se duerme no caza gallinas.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
No hay tal reja como el culo de la oveja.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Abril llovedero, llena el granero.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Más quiero una salchicha que cien palabras bien dichas.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Enero desaloja las camas
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Ávila, santos y cantos.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
La liebre y la puta, en la senda la busca.
Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío del carajo; y cuando vuela a trampicones, hace un frío de cojones.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Son como uña y mugre.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Lo que en los libros no está, la vida te enseñará.
Salir del fuego para caer a las brasas.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Madre ardida hace la hija tollida.
Oración de ciegos, mal rezada y peor pagada.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Chico pueblo, grande infierno.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Nunca te cierres la puerta, que el mundo da muchas vueltas.
No puedes enderezar el mundo con tu hombro.