Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
La casa esta donde el corazón.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Si la manga no es amplia no ondea
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
En pedregal no siembres cereal.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
El amor entiende todos los idiomas
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Entre pitos y flautas.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Viejo con moza, mal retoza.
A flores nuevas, afeite perdido.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
El caballo conoce por la brida al que lo guía.
Se heredan dinero y deudas
Según se prepara la cama, así se duerme.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
El tiempo lo arregla todo
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Esto son habas contadas.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Cabeza que no habla, dígale calabaza.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.