Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Els lladres grans enforquen als petits.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Pocas palabras son mejor.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Cual es el padre, así los hijos salen.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El dinero tiene la cola corta. Por eso cuesta tanto agarrarlo.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Dicen que la educación se mama.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Actividad cría prosperidad.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Sufre callando lo que no puedes remediar hablando.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
El tono afectuoso cautiva el oido.
El cantar, alegra el trabajar.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Dos fuentes, dos ríos.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Cuando el sauce se muere la primavera está a punto de llegar
Cada cual en su corral.