A donde te quieran mucho, no vayas a menudo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Para aprender a nadar, meterse al pozo o al mar.
En la abundancia de agua, el tonto tiene sed.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Alegrías secretas, candela muerta.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Cabeza vana no cría canas.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Una mentira puede matar mil verdades.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
No existen desgracias razonables
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Quien siempre habla y nunca calla dice muchas insensateces. La lengua ligera ocasiona problemas y a menudo menosprecia al hombre.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Si no sabes hacer, mira al vecino qué hace
No creas al que de la feria viene, sino al que ella vuelve.
A veces perdiendo se gana.
A cada rey su trono.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
No hay mano que pueda para el tiempo
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
La lluvia no se queda en el cielo.
Hablar hasta por los codos.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
El nosotros anula el yo.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El burrito siempre busca pastito tierno.
Cada cual es rey en su casa.
No hay que reírse de la felicidad
Mal ladra el perro, cuando ladra de miedo.
Buenas palabras no te quitan dinero del arca.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Quien guarda halla, y quien cría mata.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.