Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
A buen salvo está el que repica.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Quien carece de talento, echa siempre el mismo cuento.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
A padre avaro, hijo pródigo.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Dejar al gato con el pescado.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Muchas hormigas matan un camello.
En abril, va la vieja a veril.
Echando a perder se aprende.
Vivirás dulce vida si refrenas tu ira.
Si quieras que la gente se ría, cuenta tus penas María.
Cuanto más primos, más adentro.
Ya me cansé de descansar.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Nos vengamos de una vileza cometiendo otra
Jugar y pasear solo por recrear.
Un perro sabe donde se tira comida.
Lo que mece la cuna, hasta la muerte dura.
Antes de criticar, mírate la cola.
Quien compra ha de tener cien ojos; a quien vende le basta uno solo.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
No necesito niguas para ser tishudo.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Febrerillo, mes loquillo.
El ojo quiere su parte
Una familia unida come del mismo plato.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
En San Antonio todo puerco es bueno.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Remienda paño y pasarás año.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
No es vergonzoso preguntar, es vergonzoso no preguntar.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.