Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
A quien se hace puntal los perros le orinan en el cuello.
La vara del carro hacia el sur y la rodada hacia el norte.
Después del niño ahogado, tapan el pozo.
Con el metro que midas, te medirán.
Ojo por ojo, diente por diente.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
No se le da un golpe en la cabeza a quien tiene tu dedo dentro de su boca.
Tenés cola que te machuquen.
Si la cobija es corta, aprende a doblarte.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
El que tiene narices, no manda a oler.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Un juego de cartas se juega con dinero
El mono sabe el palo al que trepa.
Nunca cages mas de lo que comes.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
Quien mucho da mucho recibe.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Chocolate que no tiñe, claro está
Buena crianza no pierde punto.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
Un hombre enamorado ha nacido por segunda vez
Sin hijos y sin celos no hay desconsuelos.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
En la cancha se ven los gallos.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Quien tenga tiempo que no espere
Más ordinario que yogurt de yuca.
La confianza da asco