No me pongas palabras en la boca que no he pronunciado!
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
El verdadero huérfano es el que no ha recibido educación.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
De buena harina, buena masa.
Tantos son nacidos, tantos son queridos.
El burro hablando de olotes.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Baila más que un trompo.
Palabras de santo, uñas de gato.
No le pidas peras al olmo.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
El gañán y el gallo, de un año.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Buscarle la quinta pata al gato.
Cantando se van las penas.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Dos capitanes hunden la nave.
Cruz y raya, para que me vaya.
Agua y sol, tiempo de requesón.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Dime y olvidaré, muéstrame y podría recordar, involúcrame y entenderé.
Cartas cantan.
Inflama más la comida que las musas
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
Más vale que sobre que no que falte.
Que chulo tu chucho colocho
El agua fluye, las piedras se mantienen.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Viendo al payaso, soltando la risa.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Cierre la boca que se le entra una mosca.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.