Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Come para vivir y bebe para comer.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
Una sola vez no es costumbre.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Más aburrido que mico recién cogido.
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
El abad canta donde yanta.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Un indio menos, una tortilla mas.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Caminito comenzado, es medio andado.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El que espera desespera.
Cerca del rey, cerca del cadalso.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.