Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
Aun el león se defiende de las moscas.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El sexo nos hace perder la cabeza
Amores reñidos, los más queridos.
Más enredado que un kilo de estopa.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
La intención es lo que vale.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
El agua va siempre al río.
Al rey muerto rey puesto.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
Vivir es morir lentamente.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Lo que haces, encuentras.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Los jóvenes van por grupos, los adultos por parejas y los viejos van solos.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Agarrando aunque sea fallo.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Al asno no pidas lana.
Te conozco, pajarito.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
El agua cuesta arriba dura poco, y menos el amor de niño y loco.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Disparar otra flecha para encontrar la anterior
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Al hijo de la hija, métele en la vedija; al de la nuera, dale pan y échale fuera.
El joven busca la felicidad en lo imprevisto, el viejo en la costumbre
Carta echada, no puede ser retirada.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Las muchachas en la fuente, tornar a casa no tienen en la mente.