En Mayo quien tiene un burro tiene un caballo.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Es peor la envidia del amigo que el odio del enemigo.
Canas y armas vencen las batallas.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Buena es la costumbre en el bien.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Para aprender, lo principal es querer.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
Comer uva y cagar racimo.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
De oveja negra, borrego blanco.
En casa de los tíos ella es la tía.
Cuando Junio llega, prepara la hoz y limpia la era.
Mujer casada, casa quiere.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Año bisiesto, ni viña ni huerto.
Hablando mal y pronto.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
La letra mata, su sentido sana.
Sol que mucho pica, o llueve o graniza.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
Gato enfadado, araña hasta con el rabo.
Todo gran amor no es posible sin pena.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Dame pan y dime tonto.
Quiere meter la cuerda y sacar listón.
Chocolate frío, échalo al río.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Lo que dice el panadero, siempre es verdadero.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Paga lo que debes; que lo que yo te debo, cuenta es que tenemos.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
Siendo tan bellas las flores de loto, solo con el verdor de las hojas resalta su hermosura.
A dos puyas no hay toro bravo.