De hijos y de bienes, la casa llenes.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Favor con favor se paga
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
A su tiempo maduran las brevas.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Por los Santos, la nieve en los campos.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Se te cayó e cassette
Decir refranes es decir verdades.
Ni mozo dormidor, ni gato maullador.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
De vaca vieja, novilla brava.
A batallas de amor, campo de plumas.
No sufras por calenturas ajenas.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Ese huevito quiere sal
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Colorín colorado el cuento esta acabado.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
Hay más refranes que panes.
El perfume bueno viene en frasco chico
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Me lo contó un pajarito
La mujer rogada y la olla reposada.
Se las sabe por libro
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Es tiempo de vacas flacas
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Como quitarle el poto a la jeringa.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Cien refranes, cien verdades.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Otros tiempos, otros modos.
Despacito por las piedras
Donde comen dos comen tres.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Saber refranes, poco cuesta y mucho vale.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.