Acá o allá mira siempre con quien vas.
El que come tierra, carga su terrón.
Cuando viene la chata, qué haces sin estirar la pata.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Solo nadando contra corriente es posible alcanzar la fuente.
A cada ollaza su coberteraza.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Del precipitar nace el arrepentir.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Si mi abuela tuviera huevos sería mi abuelo.
Loro viejo no da la pata.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Presto se va el cordero como el carnero.
Dinero guardado, barco amarrado.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
El miedo tiene mucha imaginación y poco talento.
Pase mayo, y pase pardo.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
El que da pan a perro ajeno, pierde el pan, pierde el perro.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Quien mucho amenaza, el miedo tiene en casa.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Con una rueda, no anda una carreta.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Quieres más o te guiso un huevo.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
El huevo de hoy, el pan de ayer y el vino de un año, a todos hace provecho y a ninguno daño.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Lo que fuere sonará.
Consejo tardío, consejo baldío.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Querer es poder.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Lo que hoy somos descansa en lo que ayer pensamos, y nuestros actuales pensamientos forjan nuestra vida futura.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.