Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
El primer amor es como la camiseta, siempre va pegada al pecho.
A ruin, ruin y medio.
Para saber, has de leer.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
La religión cala siempre en los estratos pobres
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Pan y navaja poco alimento es para el que trabaja.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Cosa muy querida, presto perdida.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
Idos y muertos es lo mesmo.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Donde hay juncos, agua hay junto.
A buen amo, mejor criado.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Dios le da pañuelo a quien no sabe limpiarse.
Ni arroz pasado, ni guiso ahumado.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Como es la madre, así es la hija.
El amor hace salir alas
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
El pastel de arroz del otro parece más grande.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Nuestras buenas y nuestras malas acciones nos siguen casi como una sombra.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
Moza que se asoma a la ventana a cada rato, quiere vender barato.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Pesar ajeno, no quita el sueño.
Buena es la linde entre hermanos.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
De buen caldo, buenas sopas.
Paso a paso se hace camino al andar.
La muerte, al pobre no se atreve.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].