El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
Una madre es para cien hijos, y cien hijos no son para una madre.
El que necesita, te visita.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Paga lo que debes, sanarás del mal que tienes.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
Por Santa Lucía, mengua la noche y crece el día, y hasta Navidad en su ser está.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Hasta los animales se fastidian.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Abre la boca que te va la sopa.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
El hambre es una fea bestia
Burro que piensa bota la carga.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Si quieres saber quién eres, pregúntale a tu vecino.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Boda mojada, novia afortunada.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Ave que vuela, a la cazuela.
Quien hijos ha, no reventará.
Entre dos amigos, un notario y dos testigos.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
En casa pobre, pocos cuentos.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Si quieres con tu familia reñir, echa algo a repartir.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Las armas las cargan el diablo.
Hombre prevenido vale por dos.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Serio como perro en bote.
El que a hierro mata , a hierro muere.
Cantan la nana a los cigoñinos las campanas.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
No solo de pan vive el hombre.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
El pez muere por su propia boca.