Acomoda el apetito a la comida y haz el traje según la talla.
Divide y vencerás.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Hasta en los mocos hay diferencia: unos se tiran al suelo y otros se guardan en pañuelos de seda.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Tengo más sueño que una cesta de gaticos al lado de la invernadoiro.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Por la plata baila el mono.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Quien no arrisca, no aprisca.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
El hambre es la mejor salsa
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Obra de chapucero cuesta poco, pero vale menos.
Bueno para en plaza, malo para en casa.
Una sola araña cien moscas apaña.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Hasta las gatas quieren alpargatas para no andar a gatas.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
Irse con la música a otra parte.
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
El que nació para estropajo, no sale del fregadero.
Sabiduría y desengaños, aumentan con los años.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
El lo que se pierde, se aprende.