Para ser sabio el amor no necesita ir a la universidad
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
La sonrisa cuesta menos que la electricidad y da más luz.
Un pato inexperto zambulle la cola primero.
No seas amigo de los necios.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Al endeble todos se le atreven.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Puerco que no grita cuchillo con el.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Un hombre sin calzoncillos es el animal mas indefenso del mundo.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Dar de comer al diablo.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
Las piedras no hablan.
Más groso que el Guelpa.
Más quiero ser de moza desdeñada, que de vieja rogada.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Aprendo mientras vivo.
Sal derramada, quimera armada.
La amante ama un día, la madre toda la vida.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
Por los cuernos se agarra el toro.
No calientes horno para que cueza otro.
Dar una de cal y otra de arena.
Quien un día fue picado por la vibora, siente temor a una soga enroscada durante diez años.