Conejo viejo mudado de caño, no dura un año.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Amor de lejos, felices los cuatro
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
No saber qué hacer con las manos y los pies.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Paciencia y barajar.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Bien está lo que bien acaba.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Donde hay gallo, no canta gallina.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Una van de cal y otra van de arena.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Llevar adarga para viivir vida larga.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Música y flores, galas de amores.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
No busques pan en la cama del can.
El que asno nace, asno se queda.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El ladrón no roba jamás una campana.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato