Cayendo el muerto y soltando el llanto.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Todo flujo debe tener su reflujo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Bien o mal, casado nos han.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Buscar el mediodía a las 14 horas.
A fin de año, remienda tu paño.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
El corazón no habla, pero adivina.
El hombre propone y Dios dispone.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
Rubias y morenas, sacan a un hombre de penas.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
Un vaso de vino añejo da alegría, fuerza y buen consejo.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
El espíritu intenta seguir el mismo camino que el corazón, pero no llegará nunca tan lejos
Favores harás, y te arrepentirás.
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Esperando al duque que no llegó, la dama envejeció.
El verano muere siempre ahogado
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Aire gallego, escoba del cielo.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.
Solo borracho o dormido se me olvida lo jodido.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Las palabras no cuestan plata.
Olvidar una deuda no la paga.
No me quieras dar gato por liebre.
Si ofendes serás ofendido
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Amo recorrer las praderas. Entonces me siento libre y soy feliz. Si tuviéramos que vivir en casas, palideceríamos y moriríamos.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
No juzgues el barco desde tierra
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad