Está mal pelado el chancho.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Cama de novio, dura y sin hoyo.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
El que muda de amo, muda de hado.
La mujer con su marido, en el campo tiene abrigo.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
El agua arruina el puente y el vino la mente
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Donde se está bien nunca se muere
Las flores son para los muertos.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Más mamado que chupo de guardería.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Quiéreme poco pero continúa
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Compra la lanza apuntada a tu corazón si no quieres sentir su punta.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
A enemigo que huye, puente de plata.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Llegar y besar, suerte es singular.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
La felicidad es como el dulce de azúcar, cuando se quiere, se hace.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Como turco en la neblina.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Cuando el pobre lava, llueve.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.