Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Dos capitanes hunden el barco.
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
A la larga, todo se arregla.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Remienda tu sayo y te durara otro año.
Buenas palabras, cantar de cigarras.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Quien quita lo que da, al infierno va.
El niño regalado, siempre esta enojado.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
El que a feo ama, bonito lo ve.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Se te vio el plumero. (Frase utilizada para los homosexuales, como para cualquiera que pretenda engañar).
No ruegues a mujer en cama, ni a caballo en el agua.
A la ocasión la pintan calva.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
La alegría da miedo
El amor lo perdona todo.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El casamiento y el buñuelo quieren fuego.
Años de higos, años de amigos.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
El amor es tan fuerte como la muerte.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Dios aprieta pero no ahoga.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
A viña vieja, amo nuevo.
El agua va siempre al río.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Pies fríos, corazón caliente.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Si Septiembre no tiene fruta, Agosto tuvo la culpa.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Tal vendrá que tal te quiera.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Una manzana roja invita piedras.
Quien frena la lengua conserva a sus amigos.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.